GRACIAS a preparar oposiciones a la Carrera Diplomática, reconecté con el placer y la satisfacción de servir a los demás, junto a grandes preparadores y mentores; disfruté desarrollando mis habilidades en la escritura, la oratoria y la investigación; redescubrí mi espíritu creativo, soñador, libre, de amplitud de miras y de mente; corroboré que la disciplina no es un sacrificio cuando te redescubres cada día; volví a disfrutar de la soledad, a convertirla en una gran amiga y aliada. Finalmente, tras más de once años, decidí abandonar mis estudios, y con ello me erigí en la protagonista y auto-mentora de una de las principales lecciones de vida experimentadas hasta la fecha: aunque no haya conseguido cumplir el sueño que, por vocación, deseé desde niña, formar parte del servicio Exterior de España, he tomado consciencia que el mundo está esperando mi despertar, poniendo en una coctelera cuanto SOY y que se lo ofrezca, porque el mundo está lleno de infinitas posibilidades que aguardan mi reinvención para poner al servicio de los demás la mejor versión de mi misma.
Oposiciones a la Carrera Diplomática
