GRACIAS a la actividad profesional de Jefa de Protocolo en un Think Tank, descubrí que para cumplir un sueño, se ha de tomar acción sin desfallecer; también corroboré que, sólo ‘dejando hacer’ a las personas, permitiéndolas que fluyan en libertad, podemos sacar lo mejor de cada una de ellas: su ingenio, su creatividad, su implicación y mayor compromiso. Finalmente, ‘despedir a mi Jefe’ fue mi GRAN DECISIÓN para empezar a a dar vida a mis propios sueños y descubrir mi gran mundo de posibilidades.